A veces uno cree que tiene el control, ยฟno? Que el cafรฉ de la maรฑana, la agenda de Google y esa falsa sensaciรณn de seguridad nos protegen de lo inevitable. Pero quรฉ va. Como bien soltรณ Alejandra Pizarnik en su รrbol de Diana: โEsperar que el mundo se detenga para bajarse es una ilusiรณn de los que no han sentido el vรฉrtigo de ser dados vueltaโ. Y tiene razรณn la condenada. El vรฉrtigo no es caer, es darte cuenta de que lo que creรญas que era tu ยซderechoยป โtu cara visible, tu orgullo, tus planes de jubilaciรณnโ es ahora el ยซrevรฉsยป, esa parte costrosa, llena de hilos sueltos y pelusas que nadie deberรญa ver. Es un shock, un golpe seco en el estรณmago que te deja sin aire y con la mirada perdida en un punto fijo de la pared.
Ese sentimiento de desprotecciรณn absoluta me recuerda horrores a lo que planteaba Milan Kundera en La insoportable levedad del ser. ยฟSe acuerdan de Tomรกs? El tipo pensaba que su vida era una lรญnea recta de conquistas y cirugรญas, hasta que el peso de las decisiones ajenas y el azar lo dejaron, literalmente, expuesto. Kundera decรญa que ยซla vida es un boceto para nada, un borrador de un cuadro que nunca se pintarรกยป. Y cuando la vida te da vuelta como una media, ese borrador se mancha de tinta negra. Ya no eres el mรฉdico, el padre o el tipo exitoso; eres solo el algodรณn estirado intentando entender por quรฉ el mundo se puso patas arriba de un martes para un miรฉrcoles. Es esa ยซlevedadยป que, irรณnicamente, pesa como un piano cayendo desde un dรฉcimo piso.
Si visualizo este caos, no puedo evitar pensar en la pelรญcula Everything everywhere all at once. Hay una escena โbueno, toda la pelรญcula es un viaje de รกcidoโ donde Evelyn se ve fragmentada en mil versiones de sรญ misma. En una es una roca, en otra tiene salchichas por dedos. Es el caos total. Pero lo que me vuela la cabeza es esa sensaciรณn de que, para encontrarse, primero hay que ser absolutamente destruido por las circunstancias. Evelyn es, en esencia, esa media de la que hablรกbamos. La vida la sacudiรณ tanto que sus costuras se rompieron y terminรณ mirando el multiverso desde el lado de adentro, desde el lado donde las costuras pican. Es una analogรญa perfecta de nuestra fragilidad: somos un sistema complejo que se desmorona con un soplido del destino.
Y mientras todo esto pasa, de fondo suena algo que te termina de quebrar. Para mรญ, es ยซLa Ciudad de la Furiaยป de Soda Stereo. Hay una frase de Cerati que siempre me persigue: ยซMe verรกs caer como una flecha salvajeยป. Esa caรญda no es lineal, es una espiral. La atmรณsfera de la canciรณn, con ese ritmo denso, casi pegajoso, captura ese momento exacto en que te das cuenta de que la ciudad, el sistema y tu propia mente te han masticado y escupido. Es una mรบsica de sombras. Te sientes caminando por una Buenos Aires โo cualquier metrรณpolis grisโ siendo consciente de que ya no encajas en el molde. Eres el hilo suelto que la gente evita mirar para no recordar que a ellos tambiรฉn les puede pasar.
Para ponerle una imagen a este sentimiento, miren ยซRelatividadยป de M.C. Escher. Esos tipos subiendo y bajando escaleras que no van a ningรบn lado, donde la gravedad es una sugerencia y no una ley. Asรญ se siente uno cuando ยซla vida te da vueltaยป. No sabes si estรกs subiendo al รฉxito o bajando al fracaso porque los puntos de referencia se esfumaron. Es una arquitectura de la confusiรณn. La obra de Escher es el sรญmbolo de nuestra psique cuando el trauma o el cambio radical nos golpea: una estructura que parece lรณgica de cerca, pero que es un imposible absoluto cuando intentas vivir en ella.
En fin, supongo que la clave no es intentar volver a la forma original (porque una media estirada nunca vuelve a ser igual), sino aprender a caminar con las costuras hacia afuera. No queda otra, ยฟverdad? Aceptar la vulnerabilidad como una nueva piel, aunque sea fea y estรฉ llena de nudos. Por eso, me he propuesto algo para estos dรญas. Es un ejercicio de honestidad bruta. Mi objetivo semanal serรก: ยซAbrazar la confusiรณn de mi estado actual y dejar de fingir que las costuras no estรกn ahรญ, aceptando que estar del revรฉs es, quizรกs, la forma mรกs honesta de existir hoyยป. Al final del dรญa, todos somos hilos buscando un poco de calor en medio del lavarropas del universo.
Referencias Bibliogrรกficas
- Cerati, G. (1988). La ciudad de la furia [Canciรณn]. En Doble Vida. CBS.
- Escher, M. C. (1953). Relatividad [Litografรญa].
- Kundera, M. (1984). La insoportable levedad del ser. Tusquets Editores.
- Kwan, D., & Scheinert, D. (Directores). (2022). Everything Everywhere All At Once [Pelรญcula]. A24.
- Pizarnik, A. (1962). รrbol de Diana. Editorial Sur.

