Hábitos Atómicos de James Clear

Hábitos atómicos es la compilación del conocimiento sobre la creación de hábitos de James Clear, escritor y consultor especializado en eficacia personal al que llevo leyendo durante años.

Cuando hablamos sobre la creación de hábitos tengo la sensación de hablar siempre de lo mismo. El libro me ha permitido profundizar en ciertos aspectos y sobre todo disponer de una visión de conjunto de la “disciplina”.

Lo que vas a leer a continuación no es un comentario sobre el libro. Son el conjunto de ideas y conceptos, a mi opinión, más destacados.

El ciclo de los hábitos

Cualquier hábito puede desglosarse en cuatro pasos:

  1. Señal. Una disparador que sugiere una recompensa e inicia el proceso. Olor a comida una leve ansiedad, un sonido, una vibración…
  2. Anhelo. La motivación para cambiar algo para obtener dicha recompensa. El deseo de un cigarrillo, comer algo …
  3. Respuesta. Las acciones necesarias para obtener la recompensa.
  4. Recompensa. La satisfacción obtenida como retorno del cambio y lo que te empuja a hacerlo de nuevo.

El ciclo de reacción recompensa refuerza los comportamientos positivos o negativos, arraigando su implantación.

La fuerza del interés compuesto

Los hábitos son un proceso similar al interés compuesto. Acumular una mejorar de un 1% cada día lleva a ganancias inimaginables a largo plazo.

No pienses en ellos como un objetivo si no como un proceso de mejora continua. Al cambiar la mentalidad te darás cuenta de la necesidad de crear un sistema que facilite los cambios.

Los momentos decisivos, los puntos de inflexión son fruto de la preparación previa, de un gran conjunto de pequeñas mejoras que te han permitido crear y aprovechar el momento clave.

“Un cantero para hender una piedra por un punto concreto no da un golpe fuerte y seco, lo hace con multitud de golpes constantes y medidos”

Al crear o corregir un hábito se produce resistencia porque estamos cruzando el que James Clear llama la meseta del potencial oculto. Llevas a cabo la acción, pones en práctica el hábito sin recompensa aparente, pero una vez superada esta fase se experimenta un cambio repentino

Los hábitos son una cuestión de identidad

Cambiar de hábitos significa cambiar tu identidad. Transformarte en una versión mejor de ti mismo.

Hacerlo no significa cambiar la forma de hacer las cosas o los resultados obtenidos, esto será la consecuencia de un cambio a un nivel más profundo. Para que los cambios logrados no se desvanezcan necesitas editar tus creencias, actualizar y ampliar tu identidad.

Los hábitos importan no para obtener mejores resultados  – que pueden hacerlo-  sino porque pueden cambiar las creencias sobre uno mismo.

Las cuatro leyes del cambio

Las cuatro leyes del cambio de conducta son un sencillo conjunto de reglas que podemos utilizar para construir mejores hábitos:

  • Hacerlo evidente. Toma medidas para hacerlo inevitable. Quieres comer más fruta? Ponte-en una pieza a la bolsa con tu desayuno o comida.
  • Hacerlo atractivo. Crea los condicionantes para “enriquecer” la experiencia. ¿Quieres salir a corre? Queda con tus amigos o hazlo con alguien que tengas ganas de ver!
  • Facilitar-lo. Reduce las fricciones que sirven como pretexto para “darle la espalda”. Una alarma como recordatorio que debes meditar.
  • Hacerlo satisfactorio. Crea un añadido que te invite a volverlo a hacer. Un sabroso bocadillo después de hacer deporte o un buen café después de una tarea exigente.

Siempre insistimos que un hábito es un comportamiento que se convierte en automático a través de la repetición. Es más que eso, su propósito final es resolver problemas de la vida diaria con la menor cantidad y energía posible.

Encadena tus hábitos

La mejor forma de poner en marcha un nuevo hábito es llevarlo a cabo después de algo que hagas cada día. Después de levantarte, después de desayunar … o de otro hábito ya asimilado.

¿Quieres leer un poco más? ¿Pues qué tal hacerlo después de cenar?

Otra opción es agruparla con alguna otra que te apetezca hacer para convertirla en irresistible.

¿No te apetece nada limpiar la cocina? ¿Qué tal si lo compaginas escuchando tus canciones favoritas?

Modificar el entorno

Modificar el entorno nos ayuda a dar forma a nuestros hábitos. Pequeños cambios en el entorno nos ayudan a encauzar nuestras acciones.

“Cambia el entorno para facilitar los buenos hábitos y dificultar los malos”

El autocontrol no es efectivo. Es una estrategia a corto plazo, convierte las tentaciones en invisibles, apartado de ellas. Haz de tus malos hábitos algo invisible.

El entorno también son las personas. Forma parte de un grupo donde el hábito que deseas implementar forme parte de su “cultura“. Queremos implementar aquellos hábitos nos aportan elogio, respeto y prestigio.

Crear y repetir

Se trata de ir poco a poco pero siempre adelante.

Hacer una acción lo más pequeña posible para trabajar cada día en tu hábito. Repetir cada día esta acción para convertirla en parte integrada de la rutina.

La repetición es más importante que el volumen o la importancia de la acción en sí. Lo importante es llevarlo a la práctica no en la velocidad y en la calidad del resultado.

Cuando hablamos de un pequeño cambio pensamos en acciones nimias, ridículas. Fíjate un punto para iniciar tu hábito y dedícale 2 minutos para ponerlo en marcha.

¿Qué puedes hacer con dos minutos? 10 flexiones, preparar la ropa para salir a correr, escribir dos líneas de un post …

Cada día dedica estos dos minutos, cuando te sientas seguro incrementa esto y dedica 2 minutos más a la siguiente acción que requiere el hábito.

Ritualiza el proceso, estandarízalo antes de mejorar.

Uso de la tecnología

La tecnología se debe utilizar para automatizar los hábitos, para hacerlos inevitables. Programar una transferencia el primer día de cada mes de la cuenta corriente a la cuenta de ahorro para evitar afrontar la decisión (y procrastinar-la) cada 30 días.

Utiliza la tecnología para neutralizar el coste de decisión.

Aprovechar la eficiencia evolutiva

Los humanos no estamos programados para demorar la recompensa, priorizamos la ganancia inmediata. Eficiencia evolutiva.

Si después de superar la resistencia al implementar un nuevo hábito nos damos una pequeña recompensa nos condicionamos. Nos estaremos “adiestrando” para volverlo a hacer.

Del mismo modo, si asociamos algo desagradable a un mal hábito crearemos una presión en sentido contrario. Creamos una carga negativa a nivel inconsciente para facilitar su supresión.

Medir los hábitos

Medir los hábitos es importante. Observar su progreso nos motiva y nos sirve de alerta para implementar correcciones.

El autor nos invita a disponer de una hoja o sistema similar donde realizar una marca cada día que practicamos con éxito el hábito. Su consecución formará una cadena indicando el progreso de nuestra empresa.

Aparte de ser un recordatorio para realizar el hábito en cuestión, si un día no se llevó a cabo salta la alarma y nos urge a implementarlo el siguiente día sin falta.

Una vez más una idea simple pero poderosa que retroalimenta la motivación y el compromiso.


Torné, D. (2021). Hábitos atómicos. Cómo funcionan y se crean los hábitos. Recuperado 30 de julio de 2021, de David Torné: notas sobre productividad y desarrollo website: https://blog.davidtorne.com/es/2020/02/habitos-atomicos-como-funcionan-y-se-crean-los-habitos/ 

Jordan Peterson: 12 reglas para vivir

El sicólogo clínico y crítico cultural Jordan Peterson, recientemente enfrentado a Slavoj Žižek en un debate con millones de espectadores, rompió la taquilla también en librerías con una simple tabla de recomendaciones para la vida, la que empezó como un posteo en Quora y terminó con él girando y debatiendo por diversos lugares del mundo.

Jordan Peterson es un personaje polémico. Qué duda cabe. Famosos son sus videos debatiendo sobre las vicisitudes del posmodernismo mano a mano con quien se le ponga enfrente. Pero hoy no hablaremos del duro Peterson, que saca ronchas en los movimientos sociales cuando se refiere al marxismo o el binomio “opresor versus oprimido” —que, según él, prolifera en los distintos ambientes en que nos desenvolvemos y nos impide desarrollar todo nuestro potencial como seres humanos.

Hoy hablaremos del Peterson autor y particularmente de su libro más exitoso: 12 reglas para la vida: un antídoto al caos (2018, Planeta). El texto, secuela de Mapas del pensamiento, aborda una docena de consejos para la vida que lo llevaron a transformarse en uno de los más vendidos de 2017 —fecha de su publicación en inglés— y han puesto a su autor como referente de una generación de jóvenes en Estados Unidos, Canadá —lugar de nacimiento de Peterson— y todo el mundo.

La decena de reglas apareció una noche en que el doctor Peterson participaba en la red social Quora, cuando se animó a hacer una lista que sería valorada por miles de usuarios de esa red social. Pongan atención.

Regla número uno: camina derecho

En este, el primer capítulo de su libro, Jordan Peterson ejemplifica con algo que le trajo muchos problemas en diversos foros universitarios, podcast y programas de televisión en los que se prestó para debatir: equipara el sistema de recompensas de nuestros cerebros con el de las langostas, debido a la producción de serotonina.

¿Por qué? Según Peterson, las langostas derrotadas tienen menos probabilidades de conseguir éxito en los distintos ámbitos de su vida. Y la forma de evidenciar su derrota es en la postura encorvada que las acompaña. Ello les impide conseguir pareja y un lugar más alto en la jerarquía social de su propia especie.

Para el sicólogo, lo mismo es aplicable a los humanos: se debe caminar derecho en el más amplio sentido de la palabra, reconocer el propio origen y hacerse cargo de las vivencias personales de la forma más honesta posible. “Caminar derecho”, funciona como una metáfora de asumir un destino y una misión, entregar algo a cambio de ello —remarca el concepto de sacrificio citando las costumbres de las religiones occidentales, particularmente la más penetrante que es el catolicismo— y, fundamentalmente, llevar una vida en que asumir responsabilidades es clave para ser las mejores personas posibles. Sin asumir responsabilidad, no caminas derecho, y sin ello, posiblemente sucumbas ante la vorágine de los tiempos modernos. Además, si corriges tu posición en la vida diaria, ves el mundo desde otro ángulo y por ende enfrentas los desafíos de tu vida desde una perspectiva distinta.

Regla número dos: trátate a ti mismo como alguien de quien eres responsable de ayudar

En este capítulo, el doctor Peterson busca ahondar en el concepto de autoestima —como en casi todo el libro— y ataca fundamentalmente nuestra responsabilidad a la hora de rescatarnos a nosotros mismos en los momentos de crisis. Es decir, si estás en problemas, asume que el primero al que tienes que acudir es a ti mismo y entrégate lo mejor que puedas. Peterson detalla en este punto un sistema de recompensas diario cuando consigues superar el tedio de levantarte por las mañanas. O sea, si haces algo que sabes que tienes que hacer, pero no estabas haciendo, entrégate una recompensa. Según el crítico cultural canadiense, si lo haces durante dos años lograrás reeducar tu sistema de vida a tal punto que serás capaz de salir de cualquier crisis antes de estar varado a la deriva esperando por ayuda.

Regla número tres: házte amigo de quienes quieran lo mejor para ti

Acá es la parte más personal del libro y una de las que cobra sentido de inmediato mediante los ejemplos. Si te rodeas de gente que no se rescata a sí misma y no “camina derecha”, no esperes que hagan algo bueno por ti. Fundamentalmente, lo que postula Peterson acá es que construyas un sistema de auto respeto tan poderoso que termine por alejarte de forma consciente de los amigos que no te alientan a lograr más y mejores cosas, los que comienzan a relatar un logro propio cuando tú le estás comentando uno tuyo o más simple: de quienes piensan en el gozo y las recompensas inmediatas en la vida por sobre el sentido de sacrificio (de los capítulos anteriores). Es duro, pero tiene sentido.

Regla número cuatro: no te compares con los demás, compárate contigo mismo

Parece un cliché de la autoayuda, pero es muy cierto: cuando tengas que mirarte al espejo y entender la persona que estás siendo, el punto de referencia nunca deben ser los demás, sean semejantes, pares o quien admiras. Eso sólo podría dañarte. En este punto, el doctor Peterson nos recomienda compararnos con nosotros mismos en algún punto anterior del tiempo, sin perder la ambición de ser mejores, pero considerando todo el espacio avanzado o retrocedido sólo en virtud de nuestras vidas y no de vidas ajenas.

Házlo y los resultados para bien y mal siempre te entregarán conclusiones útiles para actividades cotidianas y decisiones importantes.

Regla número cinco: no permitas que tus hijos hagan algo que te lleve a sentir que te caen mal

La paternidad es abordada en el libro de Peterson de forma tangencial, pero con ejemplos muy claros. Si eres padre de familia y tienes problemas trazando líneas de disciplina para tus hijos o funcionas con niveles de confianza que rayan en la permisividad, no sólo estás haciendo algo incorrecto para la crianza de tus hijos, sino también para tu humor, energía y percepción de tu propia familia.

Obviamente, todo esto apunta a no sobreproteger a tu hijo en demasía, a delinear de forma clara los límites que tiene en su rango de acción y, fundamentalmente, a cómo te percibe él a ti, pero también cómo lo percibes tú a él. Construye un sistema de retroalimentación en que tu hijo pueda sentir por ti lo mismo que tú por él: respeto, “caerse bien” y, principalmente, reglas y límites claros que haga que ambos sean la mejor persona posible a la hora de relacionarse unos con otros.

Regla número seis: ordena tu propio cuarto antes de criticar lo que sucede fuera de él

Esta es probablemente una de las más explícitas de todas las reglas de Peterson, pero también es una de las más controversiales en sus debates en clases, universidades, podcast y programas de televisión: ¿quién eres tú para criticar al mundo en que vives si eres incapaz de mantener tu propio cuarto ordenado?

Es clave sentirnos bien con nosotros mismos, pero para ello también construir un estándar ético personal que te lleve a sentir que has ganado el derecho de opinar sobre la vida y sociedad en que te desenvuelves. No se trata de no opinar sobre nada, pero sí de hacerlo habiendo resuelto al menos lo que refiere al espacio que ocupas con mayor frecuencia en el planeta.

Según el doctor Peterson, una de las cosas que hacemos más a menudo es cuestionar los defectos del resto dejando de lado los propios, como si eso nos hiciera inmunes a cualquier otra crítica: cuando estamos hablando de otra persona, es la forma más simple de negación sobre nuestros propios defectos. Busca un trabajo, discúlpate con las personas que hayas ofendido realmente, haz mejores amigos y probablemente, luego de ello, seas una persona mucho más útil para la vida en sociedad. Crea una revolución molecular desde tu cuarto hacia el exterior o, como cantaba Noel Gallagher en Oasis: empieza una revolución desde tu cama.

Regla número siete: busca lo más relevante, no lo conveniente

Acá el psicólogo Peterson hace un llamado similar al de otros puntos: mientras más responsabilidad y significado le agregues a tu vida, mejor será lo que coseches de ella. Saber separar entre las cosas que importan probablemente te hará darte cuenta de que, en general, esas cosas cuestan tiempo, dinero y mucho sacrificio. En cambio, las cosas convenientes llegan más rápido y producen una sensación de satisfacción que es un tanto efímera y no aportan a cómo construyes el sistema de recompensas en tu cerebro que lo hará más fuerte en la vida. En otras palabras: “lo más terrible se aprende enseguida. Y lo hermoso nos cuesta la vida”, como escribió Silvio Rodríguez, que no estaría muy de acuerdo con el doctor Peterson en otros tópicos a la hora de debatir.

Regla número ocho: di siempre la verdad o, por lo menos, evita mentir

Este punto es clave y Peterson siempre enfatiza en él cuando tiene que hablar de las reglas más importantes del libro: una mentira puede funcionar en el corto plazo, engañar a tu cerebro con una recompensa inmediata y hacerte sentir que escapaste de una situación incómoda de una forma económica y conveniente. Pero no es más que eso: una mentira.

Di siempre la mayor cantidad de verdad posible y construye en torno a ella los lineamientos de tu vida para resolver los problemas, desde el más pequeño, hasta el más complejo. La verdad te hará sentir libre, honesto y, ya una vez que enfrentas lo peor que podría saberse, sólo te queda construir de ahí en adelante, ojalá respetando las siete reglas anteriores.

Regla número nueve: asume que la persona con la que estás hablando podría saber algo que tú no

Es común enfrentar cualquier discusión o intercambio de ideas tratando de imponer lo que piensas o pensando que tienes de tu parte la verdad, lo que te lleva a sentir la ansiedad de querer formular lo que tienes para decir sin escuchar a tu interlocutor. Es un error y de los grandes. Según Peterson, deberías siempre asumir que la otra persona tiene algo importante para decir respecto de un tema y conectar con lo más humilde de tu cerebro, como cuando aprendiste a leer y confiabas de manera ciega en quien te enseñaba. Esa apertura no sólo te hará sentir más libre, sino que también ayudará a que la otra persona te sienta como una persona receptiva e inteligente, pues podrías cambiar de opinión respecto a algo.

Además, escuchar a las personas que piensan distinto y aprender de ellos, es una de las mejores formas de sentir que avanzas y estás siendo la mejor persona que puedes ser.

Regla número diez: sé preciso al hablar

Piensa, antes de elegir las palabras en una discusión o conversación, ya sea la más cotidiana o trascendente de tu vida —con mayor razón—. Según el doctor Peterson, muchas veces podemos evitar muchos errores comunicacionales si tan sólo nos tomáramos un segundo más en pensar lo que vamos a responder a un otro, eligiendo las palabras más adecuadas para lo que queremos expresar. No cuesta mucho y las recompensas de esta regla son casi inmediatas, pues estarás siendo lo más fiel a tu verdad posible. Pondera siempre también el efecto de tus palabras en la otra persona.

Regla número once: respeta a los niños que andan en skate

Este punto colinda con la regla número cinco de alguna forma. Refiere a que, aunque una de las cosas claves es que los niños sientan que tienen límites claros y debes evitar que “te caigan mal”, debes también respetar sus momentos jugando. Ese es su espacio y un ritual sagrado en que desarrollan muchas de las habilidades que les serán útiles en el futuro. No debes molestarlos. No debes hacerles sentir que lo que hacen es tonto. Tampoco intentes imponer tus ideas o gustos personales.

Es una regla que habla específicamente sobre la masculinidad y la experiencia de Peterson en Canadá con jóvenes.

Regla número doce: acaricia un gato cuando lo veas en la calle

Otra metáfora de Peterson: vive la vida con aprecio y amor hacia ella. Valora los pequeños momentos como ese, acariciar un gato, mirar un atardecer, reflexionar en torno a lo bello cuando lo tienes en frente. Disfruta el viaje, pues no hay destino que valga la pena si es tortuoso. Aprovecha de vivir en ese momento feliz, sobre todo, más aún, si has seguido las doce reglas anteriores.


12 reglas para enfrentar el caos de la vida diaria. (2021). Recuperado 28 de julio de 2021, de La Tercera website: https://www.latercera.com/practico/noticia/12-reglas-vida-jordan-peterson/784409/ 

Desiderata de Max Ehrmann

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa
y recuerda que paz puede haber en el silencio.
Vive en buenos términos con todas las personas
todo lo que puedas, sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente,
escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas,
sin vejaciones al espíritu.
Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas más grandes, y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde,
es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios, porque el mundo está lleno de trampas.
Pero no por eso te niegues a la virtud que pueda existir.
Mucha gente lucha por altos ideales
y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
¡Sé tú mismo!, especialmente no finjas afectos
tampoco seas cínico respecto del amor
porque frente a toda aridez y desencanto
el amor es perenne como la hierba.
Recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando graciosamente a las cosas de juventud.
Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina
pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad;
junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo.
Tú eres una criatura del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tú tienes derecho a estar aquí
y te resulte evidente o no
sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, manténte en paz con Dios
de cualquier modo que lo concibas
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma
con todas sus farsas y sueños rotos
éste sigue siendo un mundo hermoso.
Ten cuidado…
Esfuérzate en ser feliz.

Recuerda de Gandhi

Recuerda …

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla. Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia. Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal. Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien. “Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreir”

– Mahatma Gandhi –

Deja ir a quien no esté listo para estar a tu lado.

Palabras atribuidas al actor Anthony Hopkins.

′′Deja ir a la gente que no está lista para amarte.
Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida, y también será lo más importante: deja de dar tu amor a los que no están dispuestos a amarte.
Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar.
Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia.
Deja de amar a las personas que no están listas para amarte.
Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de todos los que te rodean, pero también es el impulso lo que te roba tu tiempo, energía y salud mental, física y espiritual…
Cuando empiezas a protestar en tu vida, completamente, con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para encontrarte en este lugar de pura sinceridad…
Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres.
Significa que tienes que dejar de amar a las personas que no están listas para amarte.
Si eres excluido, insultado sutilmente, olvidado o ignorado fácilmente por las personas a las que le regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida.
La verdad es que no eres para todo el mundo… Y que no todos son para ti…
Esto es lo que hace que este mundo sea tan especial cuando encuentras a las pocas personas con las que tienes amistad, amor o relación auténtica…
Sabrás lo precioso que es…
Porque has experimentado lo que no lo es…
Pero cuanto más tiempo pasas tratando de hacerte amar de alguien que no es capaz…
Entre más tiempo pierdes privándote de la misma conexión…
Hay miles de millones de personas en este planeta, y muchas de ellas se van a encontrar contigo, a su nivel, con su vibración, desde donde están…
Cuanto más pequeño sigues involucrado en la privacidad de las personas que te utilizan como cojín, una opción de segundo plano, un terapeuta y un estratega a su sanación emocional…
Más tiempo te alejas de la comunidad que deseas.
Tal vez si dejas de aparecer, te buscan menos…
Tal vez si dejas de intentarlo, la relación deje de…
Tal vez si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanecerá oscuro durante días y semanas…
Tal vez si dejas de amar a alguien, el amor entre vosotros se disuelva…
Eso no significa que arruinaste una relación!
Significa que lo único que sostenía esta relación era la energía que solo tú y tú contrataban para mantenerla a olas.
No es amor.
Esto es un apego.
Es querer darle una oportunidad a quien no lo merece!
Lo más valioso e importante que tienes en tu vida es tu energía.
No es solo tu tiempo, ya que es limitado…
Esa es tu energía!
Lo que das cada día es lo que se creará cada vez más en tu vida.
Los que le darás tu tiempo y energía, definirán tu existencia.
Cuando te das cuenta de esto empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tu tiempo con personas que no te conviene, y en actividades, lugares, situaciones que no te conviene.
Empezarás a darse cuenta que lo más importante que puedes hacer por tu vida, por ti mismo y por todos los que conoces es proteger tu energía más feroz que cualquier otra cosa.
Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas ′′ compatibles ′′ contigo.
No eres responsable de salvar a la gente.
No eres responsable de convencerles de que deben ser rescatados.
No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida, poco a poco, momento después del momento!
Porque si te sientes mal, si te sientes en el deber, si te sientes obligado, eres la raíz de todo esto por tu insistencia, temiendo que no te devuelvan los favores que les has concedido…
Es tu único hecho darse cuenta que eres el amado de tu destino, y aceptar el amor que crees que te mereces.
Decide que te mereces una amistad real, un compromiso verdadero y un amor completo con las personas saludables y prósperas.
Luego espera… solo por un rato…
Y mira lo mucho que empieza a cambiar todo…”

Anthony Hopkins

¿Cómo es el Estoico Ideal (Sophos)?

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“Si encuentras un hombre que enfrenta los peligros con coraje, que no se ve afectado por sus deseos, feliz en la adversidad, calmado en medio de la tormenta, ¿No es cierto que sentirás veneración por él?”

– Séneca

A partir de todo lo anterior, podríamos decir que un estoico tiene una visión objetiva de sí mismo y del mundo que lo rodea. Piensa con claridad y actúa de manera racional. Sabe qué está bajo su control y qué no, y se centra en lo que puede cambiar.

Siente impulsos igual que los demás, pero es capaz de domarlos para evitar dejarse arrastrar. Presta atención al detalle, pero no se distrae con cosas insignificantes. Aprende del pasado y considera el efecto de sus acciones en el futuro, pero no se apega a sentimientos negativos producidos por experiencias previas ni siente ansiedad por lo que está por llegar.

Considera indiferentes las cosas externas, pero entiende que algunas son preferidas y se esfuerza por lograrlas. Trabaja duro en persecución de estos objetivos, pero entiende que el resultado no está siempre en sus manos.

No actúa movido por el dinero o la fama, pero su claridad y disciplina elevan la probabilidad de que termine amasando ambas. Si le llegan no las rechaza, pero tampoco se aferra a ellas. Su estado mental permanece igual si el destino le quita lo que un día le dio.

Disfruta en moderación los placeres de la vida, pero no se deja esclavizar por ellos.Se involucra en la vida social, pero mantiene cierta distancia de los acontecimientos sin relevancia. Valora la compañía de los demás, pero es también feliz en la soledad.

No busca la adversidad, pero la enfrenta con tranquilidad. Sabe que la mente, como el cuerpo, necesita desafíos para fortalecerse. Ve cada obstáculo como una oportunidad para aprender y mejorar.Tiene confianza en sí mismo, sin ser arrogante. Demuestra coraje, sin asumir riesgos innecesarios. Intenta ganar, pero sabe perder.

Es asertivo, pero no agresivo. Es honesto, pero no ingenuo. Dice lo necesario, sin hablar más de la cuenta. Siente emoción, pero mantienen la calma en cualquier situación. Cultiva relaciones con su equipo, pero no deja que las relaciones personales interfieran con sus decisiones.

“Es necesario tener un ideal que guía nuestros pensamientos y acciones, al igual que los marineros se guían por las constelaciones.”
– Séneca

CÓMO ENTENDER EL DOLOR

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Sé que es una frase dura y peor aún, una realidad que muchas veces no quisiéramos vivir. Pero aparece una y otra vez, en distintas voces a lo largo de la historia. En religiones, filosofías, en conversaciones, en la vida cotidiana.

Nadie quiere el sufrimiento por el sufrimiento, ya que si fuera así caeríamos en una suerte de masoquismo con nosotros mismos y el desearlo a otros en un sadismo. Sino que todos de una u otra forma, buscamos evitarlo. Y a veces la vida se nos va en ello: en buscar no sufrir.

Pero al final siempre llega, y buscamos mil y otra forma de amortiguarla. Hay ocasiones en que resulta y otras no. Pero al final siempre vuelve a aparecer y el problema o situación se nos muestra en toda su magnitud: no podemos evitar el sufrir. Eso en el amor, el trabajo, los estudios, en la familia, en el fotball…

Y entonces ¿que? ¿apaciguarlo con más placer…con drogas o cualquier otro sucedánea que nos permita alienarnos? no, porque al final eso también se acaba y aparece con más fuerza y dolor.

El camino parece indicar que va por precisamente por lo contrario: aceptar. No al modo de una cobarde resignación sino de un sabio acoger aquello que la vida nos da, que sin saber ni querer se nos muestra, sabemos y esperamos que llegue un momento para que se aclare. Y si vemos alrededor nuestro, la misma naturaleza, la creación, como todo se conecta, calza y funciona, nos sorprenderá que lo ocurrido fue solo una parte más de la cadena que conformó nuestra vida, y que sin ella, nuestra existencia misma no tendría sentido. Nada sobra, nada falta, el tema es que cada cosa, situación, persona y explicación llegan a su tiempo. Y ahí, solo ahí podremos decir: ahora comprendo.

El dolor no se acaba sino que cobra otro significado.

Ps. Juan Manuel Sayago

Los grandes modelos mentales

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Shane Parrish era un experto en seguridad cibernética en la principal agencia de inteligencia de Canadá cuando el mundo cambió repentinamente el 11 de septiembre de 2001. “Fue empujado a una serie de promociones para las que no había recibido orientación, que venían con responsabilidades que no tenía idea de cómo navegar . “

Mientras estudiaba un programa de MBA y buscaba mentores, descubrió a Charle Munger, el socio comercial multimillonario de Warren Buffet en Berkshire Hathaway. “Munger tiene una forma de pensar a través de los problemas utilizando lo que él llama un amplio entramado de modelos mentales, (…) fragmentos de conocimiento de diferentes disciplinas que pueden simplificarse y aplicarse para comprender mejor el mundo”. Comenzó a documentar su aprendizaje en su blog, Farnam Street .

The Great Mental Models Volumen 1: Conceptos generales de pensamiento es el primero de una serie de libros de Parrish sobre ideas eternas y amplias “para permitir que otros aborden los problemas con claridad y confianza, para que su viaje por la vida sea más exitoso y gratificante”. Este volumen describe 9 modelos mentales sobre el pensamiento general que “mejorarán la forma en que aborda los problemas, considera las oportunidades y toma decisiones difíciles”.

1. El mapa no es el territorio

Los mapas son representaciones limitadas pero útiles que reducen la complejidad a la simplicidad. El objetivo de un mapa no es la simplificación sino la comprensión. Sin embargo, no olvide que los mapas no pueden ser todo para todos. Los buenos mapas son creados y actualizados por exploradores del territorio, que reflejan sus valores, estándares y limitaciones en el mapa. Los mapas no pueden ser todo para todos.

Por ejemplo, las curvas de oferta y demanda pueden ser útiles para una comprensión general de la flexibilidad de precios y el comportamiento del cliente. Pero ciertamente es una simplificación de cómo se comportan los clientes.

2. Círculo de competencia

Un círculo de competencia es el área temática que coincide con las habilidades o experiencia de una persona. El verdadero conocimiento de un territorio complejo no puede ser falsificado. Dentro de nuestro círculo de competencia, sabemos exactamente lo que no sabemos. Sabemos lo que es conocible e incognoscible.

No dé por hecho su círculo de competencia ni opere como si fuera estático. La curiosidad y el deseo de aprender, ya sea de uno mismo (lento) o de otros (más productivo) son esenciales. Realice un seguimiento de su registro y realice un seguimiento honesto para que pueda utilizar los comentarios en su beneficio. Acuda a personas de su confianza para pedirles su opinión. Tenemos demasiados sesgos para confiar solo en nuestras propias observaciones.

Lo más importante de todo es conocer los límites de su círculo de competencia, para que no opere fuera de él sin darse cuenta. Cuando opere conscientemente fuera de su círculo de competencia, aprenda al menos los conceptos básicos del nuevo reino sin caer en una confianza injustificada.

3. Pensamiento de los primeros principios

El pensamiento de los Primeros Principios aclara problemas complicados al separar las ideas subyacentes, los hechos y los elementos no reducibles, de cualquier suposición basada en ellos. Lo que queda son lo esencial. “Cuando realmente entiendes los principios en el trabajo, puedes decidir si los métodos existentes tienen sentido. A menudo no lo hacen.

Los métodos para separar lo esencial de lo accidental incluyen el interrogatorio socrático , que “le impide confiar en sus agallas y limita las fuertes respuestas emocionales”:

  1. Aclara tu pensamiento y explica el origen de tus ideas.
  2. Suposiciones de desafío. ¿Por qué creo que esto es cierto? ¿Qué pasa si pienso lo contrario?
  3. Busca evidencia. Cuestiona las fuentes.
  4. Considere perspectivas alternativas. ¿Qué piensan los demás? ¿Cómo sé que estoy en lo correcto?
  5. Examine las consecuencias e implicaciones de estar en lo correcto, pero también de estar equivocado.
  6. Pregunta las preguntas originales.

Otro método es preguntar a los 5 por qué , donde el objetivo es aterrizar en qué o cómo . “Se trata de profundizar sistemáticamente en una declaración o concepto para que pueda separar el conocimiento confiable de la suposición”.

A veces no queremos ajustar lo que ya está allí. Somos escépticos o curiosos, y no estamos interesados ​​en aceptar lo que ya existe como nuestro punto de partida. Entonces, cuando comenzamos con la idea de que las cosas pueden no ser las que tienen que ser, nos ponemos en el estado de ánimo adecuado para identificar los primeros principios. El poder real del pensamiento de los primeros principios se está alejando del cambio aleatorio hacia elecciones que tienen una posibilidad real de éxito.

4. Experimento de pensamiento

Los experimentos de pensamiento son “dispositivos de la imaginación utilizados para investigar la naturaleza de las cosas (…) para comprender la situación lo suficiente como para identificar las decisiones y acciones que tuvieron impacto”. Nos permiten explorar los límites de lo que sabemos y los límites de lo que debe intentar. Los usos de este modelo incluyen imaginar imposibilidades físicas, reimaginar la historia e intuir lo no intuitivo.

Los experimentos de pensamiento nos ayudan a aprender de nuestros errores y evitar los futuros. Nos permiten asumir lo imposible, evaluar las posibles consecuencias de nuestras acciones y volver a examinar la historia para tomar mejores decisiones. Pueden ayudarnos a descubrir lo que realmente queremos y la mejor manera de llegar allí.

Albert Einstein fue un gran usuario del experimento mental. “Uno de sus notables experimentos mentales incluyó un ascensor. Imagina que estuvieras en un ascensor cerrado, con los pies pegados al suelo. En ausencia de cualquier otra información, ¿sería capaz de saber si el elevador estaba en el espacio exterior con una cuerda tirando del elevador hacia arriba a un ritmo acelerado, o sentado en la Tierra, siendo arrastrado por la gravedad? Al ejecutar el experimento mental, Einstein concluyó que no lo harías.

5. Pensamiento de segundo orden

El pensamiento de segundo orden nos enseña dos conceptos importantes. Primero, si estamos interesados ​​en comprender cómo funciona el mundo, debemos incluir los efectos secundarios y posteriores. Además, debemos ser observadores y honestos como podamos sobre la red de conexiones en las que estamos operando.

Las áreas de aplicación incluyen priorizar intereses a largo plazo sobre objetivos inmediatos y construir argumentos efectivos.

“(…) cualquier proceso de pensamiento integral considera los efectos de los efectos lo más seriamente posible. Vas a tener que lidiar con ellos de todos modos. El genio nunca vuelve a la botella. Nunca puedes eliminar las consecuencias para llegar a las condiciones iniciales originales “.

Warren Buffett usó una metáfora muy adecuada una vez para describir cómo el problema de segundo orden es mejor descrito por una multitud en un desfile: una vez que algunas personas deciden ponerse de puntillas, todos tienen que ponerse de puntillas. Nadie puede ver mejor, pero todos están peor.

6. Pensamiento probabilista

“El pensamiento probabilístico está esencialmente tratando de estimar, usando algunas herramientas de matemática y lógica, la probabilidad de que se produzca un resultado específico”.

La aplicación efectiva de este modelo implica una comprensión básica del pensamiento bayesiano (utilizando información previa relevante en la toma de decisiones), probabilidad condicional (teniendo en cuenta las condiciones que preceden al evento que desea comprender) y curvas de cola gruesa. Además, teniendo en cuenta la probabilidad de sus probabilidades —la metaprobabilidad— y las posibles asimetrías (es decir, los proyectos a menudo llegan tarde que antes de tiempo).

Parte de este modelo mental es reconocer la posibilidad de los cisnes negros. Prepararse y beneficiarse de la volatilidad implica buscar situaciones que esperamos que tengan buenas probabilidades de ofrecernos oportunidades (“opcionalidad al alza”), y aprender a fallar adecuadamente mediante el desarrollo de la capacidad de recuperación personal para aprender de los fracasos y comenzar de nuevo. “Siempre que sea posible, intenta crear escenarios donde la aleatoriedad y la incertidumbre sean tus amigos, no tus enemigos”.

7. Inversión

Inversión significa acercarse a una situación desde el extremo opuesto del punto de partida natural. Piensa en lo contrario de lo que quieres. La combinación de la capacidad de pensar hacia adelante y hacia atrás nos permite ver la realidad desde múltiples ángulos.

Para aplicar la inversión, suponga que lo que va a demostrar es verdadero o falso. Luego muestre qué más tendría que ser cierto para que eso suceda. Además, piense profundamente, desde diferentes ángulos, lo que debe evitar para lograr su objetivo. Implica pasar de “cómo solucionamos este problema” a “cómo evitamos que ocurra en primer lugar”.

Otro enfoque de la inversión se llama proceso de Kurt Lewin . Identifique las fuerzas que apoyan el cambio hacia su objetivo, y las que impiden el cambio hacia él. Luego, cree estrategias aumentando las fuerzas de apoyo o reduciendo las que impiden.

8. Navaja de Occam

Este modelo establece que las explicaciones más simples tienen más probabilidades de ser verdaderas que las complicadas. Si bien a veces las cosas no son tan simples, la mayoría de las veces, “en lugar de perder el tiempo tratando de refutar escenarios complejos, puede tomar decisiones con mayor confianza basándolos en la explicación que tiene la menor cantidad de partes móviles”.

“Tome dos explicaciones competitivas, cada una de las cuales parece explicar igualmente un fenómeno dado. Si una de ellas requiere la interacción de tres variables y la otra la interacción de treinta variables, todas las cuales deben haber ocurrido para llegar a la conclusión establecida, ¿cuál de ellas es más probable que tenga un error?

La Navaja de Occam se puede aplicar en el liderazgo. “Cuando Louis Gerstner se hizo cargo de IBM a principios de la década de 1990, durante uno de los peores períodos de lucha en su historia, muchos expertos en negocios pidieron una declaración de su visión. ¿Qué conejo sacaría Gerstner de su sombrero para salvar a Big Blue? (…) Su famosa respuesta fue que lo último que IBM necesita en este momento es una visión. Lo que IBM realmente necesitaba hacer era servir a sus clientes, competir por negocios aquí y ahora, y enfocarse en negocios que ya eran rentables. Necesitaba una ejecución comercial simple y dura ”.

9. La navaja de Hanlon

“No debemos atribuir a la malicia lo que se explica más fácilmente por la estupidez”. Este modelo nos ayuda a evitar la paranoia y la ideología. Nos ayuda a buscar opciones en lugar de perder oportunidades. “Cuando vemos que sucede algo que no nos gusta y que parece incorrecto, asumimos que es intencional. Pero es más probable que sea completamente involuntario “.

Recomendaría este libro a cualquiera que intente mejorar su pensamiento y su proceso de toma de decisiones.


The Great Mental Models (Vol. 1), by Shane Parrish. (2020). Recuperado 24 de abril de 2020, de ZOIAORG website: https://zoia.org/2020/04/15/the-great-mental-models-vol-1-by-shane-parrish/ 

El arte de los Mandalas

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La palabra mandala proviene del sánscrito y significa ‘círculo sagrado’. Estas representaciones en forma de círculos son utilizadas en diferentes culturas, como la budista, hinduista, cristiana y en algunas tribus indígenas, como un elemento artístico o un medio para que la persona se encuentre consigo misma.

Según las creencias de algunas culturas, los mandalas están relacionados con las energías de la vida. Por ejemplo, en las culturas orientales se cree que cada color está asociado a un chakra. Estos centros energéticos están conectados con nuestro ser y con el ambiente y favorecen el bienestar. Por lo tanto, los mandalas al contenerlos también lo favorecen. Son una maravillosa técnica legendaria que nos aporta múltiples beneficios.

«Sólo paulatinamente comprendí lo que es realmente el mandala: formación- transformación».

-Carl Jung-

Los mandalas aportan relajación

Diseñar y colorear mandalas ayuda a focalizar la atención, por lo tanto son un excelente ejercicio para calmar la sensación de estrés y despejar nuestra mente. Algunos de los beneficios de los mandalas son los siguientes:

  • Facilitan el equilibrio.
  • Aportan paz y serenidad.
  • Contemplarlos favorece una sensación de tranquilidad.
  • Ayudan a la concentración.
  • Facilitan la atención plena.
  • Permiten dejar a un lado los pensamientos y fluir la creatividad.
  • La disposición de las figuras transmite una sensación de equilibrio.

Los mandalas están diseñados para que nos liberemos de las preocupaciones porque favorecen la concentración en el presente,razón por la cual son una potente herramienta de relajación.

Conexión profunda

Los mandalas facilitan que nos conectemos con lo más íntimo de nosotros, propiciando así el autoconocimiento. Son un maravilloso ejercicio de reflexión sobre nuestro lugar en el mundo y la relación que tenemos con los demás.

Estas representaciones artísticas propician que nos enlacemos con las fuerzas más profundas de nosotros y del universo, a través de las energías que fluyen con cada forma y color.

Por otra parte, los mandalas son una forma de meditación que nos ayudan a focalizar la atención. De este modo, propician la armonía, ya que a través de sus formas y colores fluyen energías, que transforman los aspectos negativos en positivos, aportando equilibrio a nuestras vidas.

No hay que olvidar, que la disposición de los mandalas es desde el centro hacia el exterior, lo que permite que la persona se conecte, se libere, se reconstruya y se relacione. Todo esto a través de la proyección a través de la selección de los colores y las figuras.

Creatividad y mandalas

Los mandalas son una representación artística de diseño libre, es decir, podemos dibujarlos como queramos. Ahora bien, si no nos apetece diseñarlos también podemos comprar libros y cuadernos para colorearlos. Como vemos, opciones hay muchas.

Un aspecto interesante de los mandalas es que están relacionados con la creatividad porque permiten utilizar los colores y las formas con total libertad. En otras palabras, facilitan el proceso creativo y son una fuente para generar nuevas ideas.  Además, cada figura y color representan aspectos inconscientes de la persona. Algunos de sus significados son los siguientes:

  • Rojo. Pasión, sensualidad, fuerza, poder y agresividad. Primer chakra.
  • Naranja. Placer, gloria, vanidad, progreso y energía. Segundo chakra.
  • Amarillo. Alegría, voluntad y novedad. Tercer chakra.
  • Verde. Esperanza, desenfado y naturaleza. Cuarto chakra.
  • Azul. Tranquilidad, seriedad, respeto y comunicación. Quinto chakra.
  • Violeta. Meditación, creatividad y oscilación. Sexto chakra.
  • Blanco. Paz, armonía, bondad, delicadeza y timidez. Séptimo chakra.
  • Negro. Profundidad, misterio, autoridad, dignidad, seguridad, tristeza y luto.
  • Círculo. Dinamismo y conexión con el cosmos.
  • Cruz. Inconsciente y consciente, unión del cielo y la tierra.
  • Triángulo. Transformación y vitalidad.
  • Cuadrado. Estabilidad y equilibrio.
  • Laberinto. Búsqueda del propio centro.

«Fluye con cualquier cosa que ocurra y deja a tu mente libre. Acepta lo que estés haciendo».

-Chuang Tzu-

Mandalas para decorar

Los mandalas también nos pueden servir para decorar nuestra casa o lugar de trabajo. Algunas ideas decorativas son las siguientes:

  • Pintar mandalas en piedras y usarlos como objetos ornamentales.
  • Tejer un mandala y utilizarlo como manta. 
  • Poner un tapiz de mandala en la pared.
  • Hacer cuadros decorativos.

Beneficios terapéuticos de los mandalas

Los mandalas han sido reconocidos en la psicología como un elemento terapéutico. El psicólogo suizo Carl Jung propuso que son representaciones de nuestra mente que facilitan la concentración, la transformación y la asimilación de aspectos inconscientes. Sugirió que podemos proyectar lo que sentimos y pensamos en los mandalas.

Además, diferentes ramas de la psicología han hablado de sus beneficios. La psicología transpersonal considera a los mandalas como un ejercicio para fomentar la conexión profunda. Y la psicología cognitiva y comportamental como una herramienta para mejorar las funciones superiores como la memoria, la atención, la percepción, y la coordinación visomotora.

Estas representaciones también se utilizan en otros ámbitos. Por ejemplo, en la terapia ocupacional, ya que a través de la  estimulación cognitiva favorecen el desempeño en las actividades cotidianas. Además, son utilizados en entornos educativos para facilitar la concentración, la atención, y la disciplina.

Como vemos, son muchos los beneficios que podemos obtener a través de los mandalas. Estas representaciones artísticas son fuente de relajación, liberación y tienen un profundo poder creativo. ¿Por qué no probarlos?

«Cada mandala es único e irrepetible…Es la expresión vibracional de este instante, de este ahora».

-Celina Emborg-

Referencias bibliográficas

Añaños, E., Estaún, S., Tena, D., Mas, T.M., y Valli, A. (2008). Psicología y comunicación publicitaria. Barcelona, España: Bellaterra.

Dahlke, R (2004). Mandalas, como encontrar lo divino en ti. Un libro para encontrar la meditación y el dibujo y coloreado de los distintos mandalas. Barcelona, España: Robbin Book.

Martínez Cruz, M.C. (2008). Los mandalas: esos grandes desconocidos, 1(3), 1-7.


Mandalas: 5 beneficios. (2020). Recuperado 24 de abril de 2020, de La Mente es maravillosa website: https://lamenteesmaravillosa.com/mandalas-5-beneficios/ 

EL SIN SENTIDO Y SU ENCUENTRO

Muchas veces nos preguntamos el por qué de ciertas cosas que nos suceden ¿Por qué a mí? Y con total honestidad, no le encontramos sentido. Y ello nos genera una gran frustración y a veces rabia. Si tenemos fe, dudamos de Dios y sino la tenemos, dudamos de nosotros mismos.

Y entonces ¿qué hacer?:…dejar pasar. El tiempo, la rabia, el sin sentido…

La claridad vine siempre y solo cuando uno se tranquiliza. No solo en la respiración sino esencialmente en el corazón.

Y así, solo así, casi mágicamente, de un momento a otro, sin forzar, sin esperar, sin condicionar…el sin sentido se descubre y cobra un SENTIDO. Que es muchas veces el que menos imaginábamos.

Por lo tanto, por ahora, solo respira y creeme: ¡llegará!

Ps. Juan Manuel Sayago